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Hogares frescos en verano, secos en invierno
Cómo aprovechar impermeabilizantes acrílicos y aplicarlos correctamente
Una cubierta expuesta al sol y a la lluvia necesita mucho más que una capa de pintura. La impermeabilización correcta puede ayudar a proteger la superficie frente al ingreso de agua, los cambios de temperatura y las condiciones de intemperie.
Los impermeabilizantes acrílicos forman una membrana flexible diseñada para proteger diferentes superficies expuestas. Productos como Duracril 5 y Duracril 10 años están orientados a techos y estructuras de concreto expuestas a la intemperie, con resistencia a rayos UV y variaciones climáticas.
Pero para obtener buenos resultados, el producto es solamente una parte del sistema.
1. La preparación de la superficie es fundamental
Antes de aplicar cualquier impermeabilizante es necesario revisar el estado del sustrato.
La superficie debe estar libre de polvo, suciedad, grasa, partículas sueltas y materiales que puedan afectar la adherencia. También es importante reparar previamente grietas, desprendimientos, zonas deterioradas y puntos donde puedan existir filtraciones.
Una impermeabilización aplicada sobre una superficie mal preparada puede presentar desprendimientos o fallas prematuras, aunque el producto sea técnicamente adecuado.
2. Identifica los puntos críticos
No todas las zonas de una cubierta tienen el mismo nivel de riesgo.
Debes prestar especial atención a:
- Grietas y fisuras.
- Juntas.
- Encuentros entre muro y losa.
- Cambios de plano.
- Drenajes.
- Perímetros.
- Penetraciones y elementos sobresalientes.
En estos puntos puede ser recomendable incorporar sistemas de refuerzo, como mallas o telas compatibles con el impermeabilizante. Duraltec, por ejemplo, cuenta con complementos de refuerzo como Duramesh y Duratex 65 para sistemas de impermeabilización.
3. Respeta el rendimiento del producto
Uno de los errores más comunes es pensar que “mientras más se estire el producto, mejor”.
La cobertura debe calcularse considerando el rendimiento indicado por el fabricante y el número de manos especificado.
Tomemos como referencia Duracril 10 años. La información publicada por Requimsa indica un rendimiento aproximado de 22 a 25 m² con 19 litros a dos manos.
Esto equivale aproximadamente a:
19 L ÷ 25 m² = 0.76 L/m²
y
19 L ÷ 22 m² = 0.86 L/m²
Es decir, el consumo total aproximado está entre 0.76 y 0.86 litros por metro cuadrado para las dos manos.
Para calcular la cantidad necesaria en tu proyecto puedes utilizar esta fórmula:
Litros necesarios = área en m² × consumo requerido en L/m²
Por ejemplo, para una superficie de 100 m² y un consumo estimado de 0.80 L/m²:
100 × 0.80 = 80 litros
Este cálculo es una referencia; el rendimiento real puede variar según la rugosidad, absorción, perfil del sustrato, método de aplicación y condiciones de obra.
Una impermeabilización bien ejecutada protege más que una superficie
Una buena impermeabilización comienza mucho antes de abrir la cubeta. Preparar, reparar, reforzar y calcular correctamente son pasos tan importantes como elegir el producto.
Con el sistema adecuado y una correcta aplicación puedes mejorar la protección de tu cubierta frente a las condiciones del clima.
Requimsa Express: soluciones para ayudarte a impermeabilizar de manera profesional.









